El problema de la droga. Una cuestión de perspectivas.

Artículo de opinión escrito para comenzar un debate en internet.

Para nadie es extraño el tema de la droga. De hecho es algo que ha pasado a formar parte de nuestras vidas, pues nos toca a todos, directa o indirectamente. Con asombro asistimos al continuo recrudecimiento del consumo y tráfico de estupefacientes, aún cuando las medidas de represión aumentan. ¿Qué está mal?

Una de las respuestas que se esgrimen para explicar el por qué de este fracaso evidente en la lucha contra la droga se centra en la definción del problema y del diagnóstico del mismo. Se alega que en las últimas décadas hemos aceptado la definición de Estados Unidos respecto al tema y nos hemos embarcado en una respuesta acorde a ella.

Según Juan Gabriel Tokatlian, miembro de la comisión de Sudamericana de Paz, el modelo estadounidense presenta serias conradicciones que hacen imposible que se puedan lograr resultados positivos en este campo:

  • Después de una década de utilizar el diagnóstico de EEUU y aplicar sus recetas, en la actualidad se está mucho peor que en la década de los setentas.
  • Aunque se han aumentado considerablemente los recursos para el combate a las drogas, el narcotráfico ha elevado su riqueza. Lo que los norteamericanos gastan en droga es 33 veces más de lo que se gasta en su combate.
  • Aún cuando se conocen más datos para entender y evaluar el significado y alcance del problema de las drogas, se sabe cada vez menos cómo opera en la realidad. Todo es estimativo, y por ello las medidas que se toman no resultan.
  • Las acciones para combatir las drogas se repiten mecánicamente sin evaluar sus verdaderos resultados.
  • La política anti drogas ha sufrido una esquizofrenia. Al largo plazo todos quieren eliminar la droga, pero en las medidas de corto plazo han primado intereses políticos, motivaciones ideológicas, conveniencias estratégicas y ventajas económicas.
  • La forma de interpretar el compromiso real en la lucha contra las drogas se resume en: “una nación exitosa en la guerra contra las drogas es aquella que puede mostrar más muertos”.
  • Desplazamiento de un enfoque centrado en la justicia a uno centrado en la militarización, lo que promueve la corrupción castrense y no resuelve el problema original.
  • El narcotráfico tiene virtudes para algunos actores nacionales e internacionales, pues es pro sistémico económica y estratégicamente. Genera divisas, defiende el libre mercado, no altera las fuerzas internacionales y es anticomunista. Con una percepción de ese tipo, ninguna estrategia contra el problema de las drogas puede prosperar.
  • Al “proteger” a la ciudadanía de las drogas se le han recortado sus libertades y derechos civiles. Sólo se han agudizado las dificultades jurídicas y reducido los logros legales de los diversos pueblos.
  • Los instrumentos usados por EEUU para el control y represión del narcotráfico sólo ha creado problemas bilaterales.

De esta manera, se concluye que EEUU hace una política cortoplacista que lleva a una escalada de guerra en el combate al narcotráfico, con magros resultados. ¿Qué tan cierto es este desolador panorama?¿Qué crees tú?

Deja un comentario