Cuestión de estilo

En mi pega el estilo solía ser importante. Recuerdo cuando hice mi práctica que un periodista algo mayor me dijo que le gustaba como yo escribía, que era raro que tuviera un estilo tan definido, mientras que él aún buscaba el suyo.
Claro, hay gente que se pasa toda la vida en esa aventura, siendo realmente una karma el encontrarlo.
Entonces ¿cómo se pide que uno cambie el estilo? Y no me refiero a la forma. Siempre podemos adaptarnos, ser más serios, juguetones, etc. Pero eso que está detrás de toda escritura y que identifica, no importa el tono, que fuiste tú el que escribió aquello, no puede cambiar. O sea, es el resultado de una búsqueda de años.
Según tenía entendido, la gracia de muchos autores no es lo que cuentan, sino cómo lo hacen. Es el plus, el valor agregado, lo que los distingue de otros.
Hasta hace unos días pensaba que era así. Pero me topo con que me critican, precisamente, porque mi estilo se nota demasiado. No es que lo vaya a cambiar (se necesita mucho, mucho más para eso) pero llama a la reflexión.

9 comentarios en “Cuestión de estilo”

  1. Has visto Lugares comunes? una película argentina… ahí el tipo habla sobre el estilo, el cómo buscarlo y tal… desde ahí que tb le estoy dando vueltas al asunto y sí… el estilo se tiene o no se tiene, no hay como buscarlo. Y a mí me gusta como escribes… por eso me paso todos los días por acá.
    ¿Cuándo hacemos el asado? 😉

  2. Yo creo que si el estilo de alguien se nota, sobre lo que escribe, lo encuentro una virtud.
    Es como decir esto parece Borges, o Cortázar, o Neruda, o Fuguet.
    Tu gran maetsro del nuevo periodismo, el Tom Wolfe, escribía de casi todo y tú decías, uf esto sí que es Tom Wolfe.
    Y guardando las proporciones querido Wontolla, y sorry por las odiosas comparaciones, tal vez serás el Hermógenes Pérez de Arce de la literatura geek y de las nuevas tecnologías…. con un estilo inconfundible…

  3. Creo que el escritor se reconoce por su estilo, gracias a Dios por ello. Pero, otra cosa es el oficio…
    Dicen que Dalí tenía pintores que terminaban sus cuadros, la cosa era mantener el estilo, lo mismo se ha dicho de algunos grandes de otras artes. Es decir, la capacidad de adaptarse a otro estilo no posee la grandeza de crear uno propio, pero si la grandeza de ganarse los porotos a fin de mes.
    Son las debilidades del ser profesional, creo. Hay con saber tomárselo con estilo na’más. 🙂
    cariños. P.

  4. ¿Y qué tiene?
    El feedback que uno recibe, no tiene porque ser el correcto. Es lógico que hay que tomarlo en cuenta, pero todo depende de los objetivos que tengamos trazados al escribir. Eso me dijo Jaime Collyer hace unos días, por un cuento lleno de xuxadas que le entregué. 😛

Deja un comentario