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En busca de la Aleteia

Picada Peruana

Hace cosa de dos años fuimos a celebrar el 14 de febrero con la Brujis a un restaurant de comida peruana ubicado en el barrio Brasil. Se supone que era top y la bruja quería ir pues deseaba que yo probara el cebiche como se hacía en Perú (y que, dicho sea de paso, transmitió y transmitió desde que fue a Perú).
La cosa es que fuimos a este local top, de nombre “El Puente de Chabuca”… y fue un bodrio. Mala atención, platos desabridos y más encima cagados con las porciones. La vero me vio con tanta hambre que me dio una parte del suyo… y aún así salimos con ganas de ir a otra parte a comer porque quedamos con el diente largo. Pésima experiencia.
Desde ese día la brujis quedó con la bala pasada y me quería llevar a otros restaurantes peruanos, porque la experiencia no había sido representativa … y yo no quería, porque para qué volver a pasarlo mal. Con una ya me había bastado.
Y así pasaron dos años… hasta ayer. Aprovechando que andabamos por el centro y que la invité a comer donde ella quisiera, me pasó el gol de media cancha: quería comida peruana.
Asi que fuimos a una picada que conocía: El Ají seco. Por pinta ya se veía distinto. Tenía un trio que cantaba y estaba lleno de motivos peruanos (fotos, banderines de equipos de futbol, etc)… y quizás lo más importante: lleno de peruanos.
Al ver la carta me decidí por un tucu tucu con bistec y la brujis pidió unas papas a la Huancaina… y lógicamente un plato de cebiche (mixto). Decidimos que con eso picoteabamos entre los dos y quedabamos bien.
Pero quedamos con la boca abierta cuando llegaron los platos: El bistec no era bistec, sino un pedazo de 300 a 400 gramos de carne; el cebiche se caía del plato y venía casi con baranda; y las papas eran graaandes.
Comimos como chanchos. Para qué hablar del aliño. Todo estaba picante (fuerte, pero rico) y salimos rojos y sudados lol.gif.
Me reconcilié con la comida peruana. Tanto que les recomiendo el local. Está en San Antonio 530, Santiago centro. Buen provecho.

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