Y cae y cae la challa

Salí en la mañana y caían gotas. Me dije que era la niebla, que se iba a pasar. Pero resulta que ahora cae la lluvia como challa… finita, por montones y empapadora. Y salí sin sombrero…
Afortunadamente mi casaca nueva (léase con tono de sacar pica) tiene un gorrito con visera, de lo más que hay lol.gif… asi que capeo el agua sin problemas. Ahora me faltan los pantalones y los zapatos impermeables y estoy listo.


Update: ODIO A LA GENTE CON PARAGUAS. Si no fuera porque uso lentes, ya me habrían sacado los ojos. ¿Acaso no se dan cuenta que usan más ESPACIO del normal?

6 comentarios en “Y cae y cae la challa”

  1. un problema permanente,
    pasa que a estas alturas el espacio y el tan defendido “metro cuadrado” en ciudades como santiago es cada vez más protegido, pero me doy cuenta estando en valdivia que la cosa tiene más que ver con el carácter “optimizado” del santiaguino… salir a almorzar en 1 hora, osea: 10 minuitos para decidir donde almorzar mas 10 minutos para la vuelta a la oficina, más los minutos en la cola para comprar algo en el patio de comidas… jmmm ya va casi media hora siendo conservador en los cálculos… buscar la mesita culiada vacia entre tanto mono… bien con raja te quedan 15 minutos para almorzar en plato de carton y cubiertos de plástico… con un cuchillo de mierda que no corta…

    perdón… el punto era los paraguas… bueno en valdivia la gente no usa paraguas excepto la liga de viejas culiadas que esta presente a lo largo de todo chile

    saludos

  2. jajajaja!!! de esa misma lluvia es como empezó acá en concepción…. parece que no hace nada, hasta te pegas el pique y de pronto estás todo empapado…
    oh, 猫l con su casaca NUEVA…. jajajaja…. que topísimo tú =P
    Lo de los paraguas, de acuerdo, además en esta ciudad la ineficacia de tales artefactos… el viento se encarga de ellos… de pronto vamos caminando y en la calle se ven los paraguas rotos, todos magullados… juju
    Saludos desde conce y espero que sea feliz con todos los post que puse… harto que decir, parece.

  3. A veces la lluvia pone la calma provisoria. Dicen que puede ayudar a aflojar la tensión extrema. Ahora mismo las ramas de los árboles se estiran, los pastos se distienden y las raíces se menen como gusanos. Y de golpe, en medio de esa tirantez, se instaura el silencio total -se lo hubiera podido tocar, medir por la cinta de los relámpagos-, y luego la lluvia, el largo concierto de la lluvia. Especial para dormir; 隆si uno pudiera cerrar los ojos! Pero no; sigue la lluvia, interminable como el tiempo vacío que nos ata, como esta lluvia interminable, como este tiempo.
    Un abrazo Claudio…y gracias por las buenas vibras.

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