Hace rato que me vienen lanzando indirectas (cada día más directas) de que es hora de cortarme el pelo. Sí, es verdad que está algo largo… o mas bien mucho… aunque el lío no es lo largo, sino la cantidad. Ya molesta incluso para ponerme el sombrero. Pero por A, B o C no he tenido tiempo de ir a cortármelo.

Mi chica me aprovecha de recordar este inevitable deber cada vez que pasamos por alguna peluquería de mall, pero me niego rotundamente a dejar que fábricas de cortapelos toquen uno solo de mis cabellos. Y esto no es por snob, sino porque ir a mi peluquería es una experiencia y sólo la disfruto cada 3 meses. Asi que no tiene sentido cortarme el pelo en otro lugar y estirar el asunto otros 3 meses.

Pero ¿qué tiene de especial? Pues simple: el ambiente.

Esta es la peluquería para hombres, ubicada en Irarrazaval con Manuel Montt. Es una delicia visual, llena de cachivaches y cosas que despiertan al niño interior. Además el sofá para esperar es cómodo, dan películas de machos (hoy estaban dando “Rambo”. En ocasiones anteriores me tocaron clásicos como “Nacido para matar” y “Cementerio pa’l pito 3”. Y como si fuera poco, al pagar te regalan un dulce 🙂

Si les interesa, la dirección es Av. Irarrazabal 1824, Ñuñoa, Santiago, Chile. ¡Ah! Y les dejo también la lista de precios: