El principio del mentalismo

Esta entrada es la parte 1 de 7 en la serie Kybalion

«El TODO es Mente; el universo es mental.»

El Kybalion.

Este es el último principio que publico, pero es el primero de todos. De él se derivan los demás. Según él, el TODO es mente, donde podemos entender al TODO como DIOS. El universo es mente, es decir, es producto del pensamiento y voluntad del TODO. Somos sueños soñados por alguien, al igual que todo lo que nos rodea. La matrix existe, y es imposible salir de ella porque estamos ligados por la generación. Salir de la matrix es salir del TODO (cosa que dudo sea posible), y dejar de existir, pues ya no seremos soñados.

El hecho de ser un sueño tiene varias implicaciones. Todo es mente, todo vibra, todo es una polaridad. Todos estos principios se conjugan en que esto es posible cuando la realidad, el universo y el TODO es mente. ¿Podemos influir en nuestro mundo más allá del plano físico? Quizás sí, quizás no. Es una posibilidad abierta. El TODO es mente, el universo es mental, nosotros somos mentales.

El principio de generación

Esta entrada es la parte 2 de 7 en la serie Kybalion

«La generación existe por doquier; todo tiene su principio masculino y femenino; la generación se manifiesta en todos los planos.»

El Kybalion.

Este principio habla que para todo en la creación existen dos fuerzas que generan la existencia. Dos principios que al juntarse son capaces de crear.
Puede que esta idea choque con la de gurdjieff de que la cosa en realidad no es par, sino trio (una fuerza pasiva, una activa, y una neutralizante). Habría que ver cuánta influencia del trio existe en el concepto de la trinidad del cristianismo (padre, hijo, espiritu santo). Este es un principio sobre el cual me queda mucho por reflexionar (no es que tenga los demás asimilados completamente, pero están algo más claros).

A seguir estudiando entonces.

El principio de vibración

Esta entrada es la parte 3 de 7 en la serie Kybalion

«Nada está inmóvil; todo se mueve; todo vibra.»

El Kybalion.

Las piedras se mueven, la materia se mueve, nada está en reposo. Interesante concepto que ahora se nos hace más comprensible por los avances de la ciencia. Los átomos no se detienen, los pensamientos tampoco. El espíritu es tan real como la carne… sólo lo diferencia su nivel de vibración.

El principio de polaridad

Esta entrada es la parte 4 de 7 en la serie Kybalion

«Todo es doble, todo tiene dos polos; todo, su par de opuestos: los semejantes y los antagónicos son lo mismo; los opuestos son idénticos en naturaleza, pero diferentes en grado; los extremos se tocan; todas las verdades son medias verdades, todas las paradojas pueden reconciliarse.»

El Kybalion.

Este es uno de los principios más interesantes (según yo). Te hace entender que las emociones son, normalmente, estados polarizados o extremos de una misma cosa. El amor y el odio son lo mismo en distintos extremos, y por eso uno puede transformarse tan fácilmente en el otro. La relación es circular, donde los extremos se tocan. No es raro entonces que, por ejemplo, a nivel político alguien del “Frente Patriótico Manuel Rodriguez” (extrema izquierda) pase a ser parte de “Patria y Libertad” (extrema derecha) y viceversa.

La polaridad es la base de la transmutación, es decir, pasar de un estado a otro. Y aplicando esta transmutación es que podemos neutralizar la ley del péndulo. El ejemplo más burdo es que en un péndulo, si estás ubicado en la pesa, la oscilación será mayor que si estás en el eje. Entonces, la idea de la polarización es lograr pasar del peso al eje, cosa que el ritmo minimice sus efectos en tí.

La polaridad implica darte cuenta de tu estado, y luego transmutar. No sirve de nada saber que estás en la pesa y continuar allí.

El principio del ritmo

Esta entrada es la parte 5 de 7 en la serie Kybalion

«Todo fluye y refluye; todo tiene sus períodos de avance y retroceso, todo asciende y desciende; todo se mueve como un péndulo; la medida de su movimiento hacia la derecha, es la misma que la de su movimiento hacia la izquierda; el ritmo es la compensación.»

El Kybalion.
El principio del ritmo, o ley del péndulo, nos habla de que el mundo y su configuración nos lleva de un extremo a otro. De la alegría a la tristeza, de la opulencia a la miseria, de las certezas a la inseguridad. El mundo hace y deshace con nosotros, porque la ley del ritmo ejerce toda su fuerza. Nada escapa a ella. “No hay mal que dure 100 años… ni cristiano que aguante”. El ritmo compensa. Podríamos decir que el karma no es mas que una manifestación del ritmo. En términos de Gurdjieff, podríamos pensar que el ritmo es la influencia A, el mundo, ese que con su masiva presencia nos duerme y nos encadena. ¿El comportamiento mecánico es gobernado por el ritmo? Podría ser.

Pero hay esperanzas. Esa es la idea de la transmutación. Para ello hay que concer el principio de polaridad. Pero ya lo veremos. Quizás mañana. Evil Smile

El principio de correspondencia

Esta entrada es la parte 6 de 7 en la serie Kybalion

«Como es arriba, es abajo; como es abajo, es arriba.»

El Kybalion.

Es decir existe una correspondencia en toda la existencia, una especie de plantilla o esquema que se repite ad infinitum. Con esto podemos tratar de aprehender lo que está fuera de nuestra capacidad de entendimiento, simplemente extrapolando lo que vemos sobre el tema en nuestro propio nivel. Y lo mismo para abajo.

De igual manera que el comprender los principios de la geometría habilita al hombre para medir el diámetro, órbita y movimiento de las más lejanas estrellas, mientras permanece sentado en su observatorio, así también el conocimiento del principio de correspondencia habilita al hombre a razonar inteligentemente de lo conocido o lo desconocido; estudiando la mónada se llega a comprender al arcángel.

La perla del día.