Los problemas de la comunicación con nuestro vecino del norte

Con la pelotera que se ha armado estos días por el dichoso asunto del “espía” peruano que trabajaba para Chile, me he puesto a leer todo lo que he podido al respecto. Y en un foro peruano sobre defensa encontré una buena fuente para el “insight”.

Tras muchas páginas he llegado a la conclusión que los peruanos son de Marte y los chilenos de Venus (o viceversa). O por lo menos aquellos que representan a las instituciones. ¿Por qué? Simple: hablamos lenguajes distintos y le damos importancia a cosas diferentes.

Por ejemplo, tras las declaraciones de Alan García refiriéndose a Bachelet como “la vecina triste que envidia al vecino”, leo esta reacción de un peruano de mismo foro:

“Ciertamente yo me rei hoy con las csas que dijo Garcia en el Callao. Esa es su verdadera cara populachera y demagoga. Bueno, algo que corresponde al publico que estaba ahi reunido, barrio bastante movido. En cierto modo creo que en el Peru esas declaraciones no hacen ni mas ni menos. Pero en Chile algunos grupos las han encajado mal. Los halcones se estan arrancando las plumas con sus propios picos, se estan sacando las caretas, algunos rayan con el paroxismo y nos estan dando mas informacion para armar hacer nuestras propias conjeturas.

Al resto del pueblo chileno (digase los aqui presentes), desde este miserable estrado les puedo decir que esas festivas expresiones hechas por Garcia en el Callao, son basicamente provocaciones verbales totalmente inocuas. Salvo cuando son oidas por los “halcones”.”

Creo que en estos párrafos está el nucleo del asunto:

“esas festivas expresiones hechas por Garcia en el Callao, son basicamente provocaciones verbales totalmente inocuas

Para un lector chileno el que traten a su presidenta como “señora triste y envidiosa” se interpreta como un ninguneo, un insulto a ella y por extensión al país. Algo que bien merece un puñetazo en la nariz de quien profirió tales dichos.

Entonces tenemos que para los peruanos el discurso no es necesariamente algo de peso. Las palabras altisonantes se interpretan como algo que va dirigido a la galería y que en realidad es inocuo. En cambio en Chile, las formas tienen mucha importancia (a veces más que el propio contenido). Interpretado de esta forma, es muy dificil que ambos paises lleguen a entenderse entre sí, dado que estamos transmitiendo en bandas distintas y lo que para uno es superficial, para el otro es profundo y viceversa.

Este problema comunicacional puede ser uno de los factores que expliquen el por qué de esta eterna pelea entre norte y sur, y sobre todo, por qué no logramos que se supere de una vez por todas.  Lo mismo aplica al caso del “espía”: Por lo menos para mí, todos los paises espían. Sin ir mas lejos Israel espía a Norteamerica y eso que son aliados. Es el orden internacional y parte de las “reglas del juego”. Han habido casos de espionaje mutuo en el pasado y seguirán habiéndolos en el futuro. La cuestión es cómo se lidia con ello. El gobierno chileno le baja el perfil y trata de arreglar las cosas “en privado”, mientras que el gobierno peruano abre la caja de pandora, gritando a los cuatro vientos e intentando involucrar a otros paises en la situación. ¿Quién está en lo correcto? Cada uno en su estilo está haciendo lo que cree mejor. Pero mientras no nos demos cuenta del problema de base, dificil que llegemos a algun punto en común que sirva de base para la conversación/negociación.

Desde mi perspectiva quizás el alegato sea bueno, pensando en el fin de los misterios. Pero también me parece que la alaraca perjudica a todos, pues le da la excusa a los sectores ultra de ambos paises para enarbolar las banderas de la guerra y ganar adeptos, en el Perú apelando a la soberanía dañada y en Chile a que basta de ser puching bag del vecino histérico.

Por último hacer mención de una breve conversación que tuve con Rómulo, un amigo peruano con el que trabajamos una temporada hace unos años atrás y con el cual mantengo contacto por internet. Le pregunté cómo estaba el ambiente por allá y qué se decía en la calle, y me respondió que la gente no hablaba mucho del tema, que los medios estaban como histéricos, pero que en realidad se notaba que todo era algo artificial. Y para cerrarme dijo  “no sé por qué se preocupan tanto, si total todo se acabará el 2012”. 😀

Una respuesta a “Los problemas de la comunicación con nuestro vecino del norte”

  1. muy bien dicho, o escrito, nosotros a eso en psicología lo llamamos, en la pragmática de la comunicación, nivel de contenido y nivel de relación, es decir, toda conducta (mensaje, comunicación) tiene dos niveles uno de contenido y otro de relación que determina cómo se debe interpretar esa conducta, y concuerdo con que ambos países difieren en el nivel de relación. Este tema me toca particularmente, ya que soy tanto peruano como chileno, ambos de nacimiento, y me parece triste ver a mis dos países enfrascados en estos dimes y diretes sin sentido, que estoy seguro, no reflejan el verdadero sentir de los ciudadanos, saludos.

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