Medio dormido, el otro día vi un pedazo de los Oscar... justo con la mala pata de ver la versión de Santana y Antonio Banderas de la canción de "Diarios de motocicleta".
Con la bruja nos mirábamos y le comentaba: "No puedo creer que la canción sea tan mala". Definitivamente estabamos asistiendo a un asesinato, con premeditación y alevosía, y transmitido a todo el mundo.
¿A quién se le ocurrió que Banderas cantaba? ¿Acaso se creyeron el cuento del "Desperado" y de "Shrek 2"? ¿Y qué diablos estaba tocando Santana? Punteando unas "improvisaciones inspiradas"... la canción no tenía ni patas ni cabeza, sonaba como las berengenas y se me hizo insoportable de seguir viendo-escuchando. Por eso me perdí la premiación, en la que (leí más tarde) el autor cantó un pedazito en forma de protesta.
Como dijo un amigo... si vendía, era buena. "Es que aún somos muy ingenuos por acá", remató.
Pero que era una pésima versión, lo era.
Cantando en los Oscar
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