Luego de dos semanas de abstinencia de aikido, debido a una mezcla explosiva de fiebre, gripe y pegas de última hora, he vuelto en gloria y majestad a ser azotado contra el tatami. Y para mi sorpresa, no estaba en tan mala forma como creía. O sea, después de dos semanas de no hacer ejercicio, a parte del pulgar derecho con el control remoto, resultó que estuve bastante digno
.
Lo que me dio risa es que cuando me puse el keiko gi (el uniforme de práctica) me miré al espejo... y parecía Jedi
.
De vuelta al tatami
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