Fácil de contentar

Venía en el colectivo de vuelta a casa rumiando un montón de cosas, tostado y malhumorado. Aún cuando pasaron cosas graciosas, no he andado de buen humor estos días. Y así venía autoflagelándome y echando pericos, cuando en un semáforo rojo aparecieron dos niñas con sendos delantales, paños a la cabeza y bandejas llenas de empanaditas. "Son de champiñones" dijeron asomándose por las ventanas del coleto y ofreciendo. "Saque caballero, son de la panadería de ahí", decían apuntando a un local. Y todos tocamos empanadas.
La situación fue tan irreal, y la empanada estaba tan rica (el almuerzo había sido escuálido), que de pronto todo se vio mejor. Sonreí. La gente del colectivo se puso a conversar y el chofer tiraba la talla que ese era el servicio que brindaba la línea, y que dos cuadras más allá nos estaba esperando el café lol.gif.
Se me arregló el día. Con una sonrisa y una empanada.
Parece que soy facil de contentar.

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