Se ha instalado un nuevo insulto en el país. Cuando se pronuncia la víctima se ve menoscabada completamente, invalidándola y negando que pueda decir algo inteligente o informado. Es interesante cómo esta nueva palabra describe a alguien sin ética, fundamentos ni gracia alguna. En realidad es un descalificador elegante, sobre todo usado por las élites. Sin más preámbulos, les presento el insulto de moda:
Opinólogo
Aclaración: Mmmh.. para los que no captaron el chiste. Hasta hace poco los opinólogos eran la salvación de la TV, trayendo una brisa de aire fresco a su enrarecido ambiente. De a poco se validaron como referentes y aparecieron por todas partes. Nacieron en los matinales y continúan en los programas de farándula. Luego se transformaron en convidados de piedra y cahuineros de profesión. Y ahora, hace poco, el nombre fue usado como descalificador por Bachelette ante una pregunta pesada del historiador-no-reviso-archivos Alfredo Jocelyn Holt, y hoy por Lavín a su ex colaborador Francisco de la Maza. Es decir, hace poco se verbalizó públicamente el descrédito que tenían estos/as tipos/as.
Ya. Ahora se ve más fome