Hoy se subió un mimo a la micro. O sea, tenía la cara pintada de blanco y líneas negras. Comenzó a repartir papelitos mientras hacía morisquetas y avanzaba hasta el fondo. Cuando leí el papelito que me tocó, decía: "Soy estudiante de teatro y en mis tiempos libres salgo a trabajar para pagar mis estudios. Viva el arte y la cultura!".
Y ahí mismo empezó a recolectar los papeles y monedas, sin hacer mucho más.
¿Qué diferencia hay entre eso y pararse en una esquina a pedir monedas?
Viva el arte!
¿Te interesa explorar más a fondo? Revisa las novelas publicadas en el Catálogo de RESET Ediciones.