Una vez me iba a juntar con un amigo a conversar, y él quería ir al Liguria. Yo le dije que nica, pues no estaba dispuesto a agarrarme a cornetes, ni andar con problemas con los famosillos. Asi que no fuimos.
Pero hoy, via Petra, me entero de una historia que desenmascara la "buena onda" del local. O sea, el trato con los empleados es horrible, asi que será mi segunda razón (mucho más poderosa) para no meterme en ese tugurio. Si quieren saber más, pinchen aquí.
Update: Para más abundancia, tema relacionado, lean este genial artículo de "El Periodista". Jajaja... reconocí a algunos.