Había familias completas con guaguas, los coches, gente en silla de ruedas, en bicicleta, mamás dando pecho... era increíble! Una celebración absolutamente familiar!
Cuando termino el discurso mucho nos fuimos caminando por la Alameda hacia las casas, la gente gritaba, cantaba, tocaba las bocinas.. fue liiiiiiiiiiiindo!!


¿Lindas fotos, no? Nótese el perrito


Quedamos super bien ubicados, con buena vista al escenario, hasta yo lo veía, jaja.

De vuelta a casa...
"Y se abrirán las grandes alamedas, por donde más temprano que tarde pase el hombre libre".
Siempre que vemos la Alameda así, con Claudio nos acordamos de las palabras de Allende.
¡ ¡Así nos gusta Chile!!