Irgun y el primer ministro de Israel

¿Sabe usted, querido lector, quién inauguró la moda de los ataques terroristas con bombas en el medio oriente? Pues bien, un poco de investigación revela que fue una organización llamada Irgún. Supongo que no les dice nada. A mi tampoco, hasta que me interioricé un poco más en el tema.

Resulta que Irgún era en los 30, lo que ahora llamaríamos una organización terrorista. Lo interesante es que era un grupo que buscaba la instauración del estado de Israel, a través de la lucha armada:

El 16 de julio de 1938 uno de los activistas del Irgun colocó dos cántaros de leche cargados de explosivos en medio del mercado árabe de verduras de Haifa y unos minutos más tarde aquello se convirtió en un caos de sangre, dolor y pánico, cuyo balance fue de 21 muertos y 52 heridos.

Nueve días después, lo repitieron en el mismo lugar. En aquella ocasión le costó la vida a 39 personas. Y al día siguiente, otras 24 personas muertas en el mercado árabe de Yafa. Y dos días antes, otras ocho, con una mina eléctrica en el mercado árabe de la ciudad vieja de Jerusalem. Dice el historiador Benny Morris, de la Universidad Ben Gurion, que aquella siniestra novedad halló pronto imitadores árabes. €œSe convirtió en un clásico. En el futuro, mercados, estaciones de autobuses, cines y otros edificios públicos de Palestina serían objetivos de rutina, dándole un toque brutal al conflicto €, escribe Morris.

(...) la organización cobró triste fama tras la matanza cometida contra civiles árabes en la aldea de Deir Yassin, en la cual, según el historiador israelí Benny Morris, perecieron entre 100 y 110 personas y se produjeron violaciones de mujeres. La masacre de Deir Yassin, unida a otras similares en otras aldeas palestinas como Saliha, Dawayima o Abu Shusha, provocaron una oleada de pánico entre la población civil palestina y tuvieron gran importancia en el éxodo de la mayoría de la población árabe de Palestina hacia Gaza y Cisjordania o hacia otros países árabes. La definitiva integración de la mayoría de los miembros del Irgún dentro del Ejército de Israel (Tzahal) fue anunciada por Menahem Begin, el comandante del Irgún, el 15 de mayo de 1948, la misma fecha de la proclamación del Estado de Israel.


Estos ejemplos de judios nacionalistas se integraron al ejército (sí, el mismo que está diezmando Gaza y Líbano), y hace poco se juntaron a celebrar y conmemorar cuando hicieron volar el Hotel Rey David, en Jerusalen. Se juntó el grupo de viejitos a tomar un trago, y recordar cuan agradable fue asesinar a esas 91 personas (17 de ellas judías). Y miren qué interesante, la élite gobernante de Israel está compuesta por sus hijos.
Hace tres veranos conocí, en un frío y austero departamento de Gaza, a un grupo de jóvenes que se adiestraban para ser atacantes suicidas. Mientras hablaba con esos jóvenes marinados en rabia, me estremecía lo conocidas que me sonaban sus palabras. En ese tiempo leía La revuelta, las memorias de Menajem Begin, el comandante del Irgún que llegó a ser primer ministro de Israel por el partido Likud. "La sangre dio vida a nuestra revuelta", escribió. "Sólo cuando estás preparado a enfrentarte al mismo Zeus para llevar el fuego a la humanidad podrás alcanzar la revolución del fuego." Los presuntos asesinos suicidas decían: "Crearemos Palestina a sangre y fuego. Los judíos sólo entienden la sangre y el fuego".

Odio engendra odio, violencia engendra violencia.

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