Venía en la micro cuando me fijé en un socio que llevaba un polar con la leyenda "4 º C". Y mi primera reacción fue decirme a mi mismo: "qué patético".
Para quienes no saben qué significa la sigla les cuento: acá en Chile, y en santiago sobre todo, se estila que cuando una generación sale del colegio, se manden a hacer poleras, polerones, chapitas, gorros, etc, con el nombre del curso, un monito alusivo y a veces con el nombre de los integrantes del curso. En todo caso, una práctica simpática.
Por eso me llamó la atención que lo calificara de una forma tan fuerte.
¿Por qué? Asi que procedí a revisarme.
El logo en sí es inofensivo, pero lo que me representó fue la idea de vivir del los recuerdos. Es decir, reemplazar la experiencia actual por la vivida.
Pero al mismo tiempo, continué razonando, son los recuerdos los que definen quiénes somos. Soy el producto de mi historia, y es el bagaje de lo vivido lo que me hace ser este yo en particular. Sin recuerdos, no soy. Por lo menos no el que soy en este momento.
Lo que me lleva a la paradoja. Si vivimos con nuestros recuerdos ¿por qué me pareció tan mala la idea de vivir de las memorias?
Creo que la respuesta es el replazo de "CON" por "DE". Es bastante distinto tener nuestras memorias presentes, pero estar en el ahora generando nuevos recuerdos, que vivir en el pasado con la vista pegada en lo que fue.
Creo que allí radica mi respuesta visceral. Es mi negación a estar pegado, a no avanzar, a perderse el ahora por el ayer. Pero al mismo tiempo es la comprobación de mi contradicción, pues soy un convencido que no debes olvidar el pasado, pues sin él no tenemos futuro.
Entonces, resumiendo, probablemente me dije que era patético porque yo mismo estoy en la paradoja. O sea, hice el juicio sobre mi mismo. 