11 castores en Escocia humillaron a la ingeniería: con barro y ramas redujeron las inundaciones un 60%, superando décadas de muros de concreto.
Pero hoy tienen en jaque a los terratenientes: no respetan la propiedad privada, inundan cultivos industriales y obligan al Estado a subsidiar el retroceso agrícola. El colapso del Excel y la soberbia humana frente a la naturaleza.